Nuestro cuerpo es el mapa más preciso de nuestra historia no resuelta. Lo que no podemos expresar con palabras, el cuerpo lo expresa a través de sensaciones, molestias o síntomas.
El lenguaje de la piel
Aprender a escuchar al cuerpo es la herramienta de sanación más poderosa que existe. Cuando sentimos una opresión en el pecho o un nudo en la garganta, en lugar de ignorarlo, debemos preguntarle: "¿Qué estás intentando decirme?". A menudo, es un ancestro pidiendo ser visto o una emoción olvidada reclamando su lugar.
Tu cuerpo es tu santuario y tu mejor guía. Haz una pausa, respira y permite que él te revele la clave de tu libertad.


